Perspectivas
actuales en Psicogerontología y
Programas de Formación en Universidades Europeas
J. Lluís
Conde Sala
Universidad de
Barcelona (España)
jllconde@ub.edu
Índice
- Introducción
- Perspectiva histórica
- Los programas de enseñanza
- Funciones y programas en la intervención psicológica con mayores
1. Introducción
Quisiera comenzar la ponencia con un comentario coloquial. Se refiere a una experiencia ocurrida realmente en la que un grupo de personas mayores de una Asociación fue invitado a un congreso de Gerontología en España, con el objetivo de estrechar lazos entre profesionales y líderes de los movimientos de mayores. Al término del congreso y de una forma mayoritaria estas personas expresaban su horror por todo lo que habían escuchado; no se reconocían en los discursos, les parecía que hablaban de otras personas ya que en las ponencias y discusiones los temas fundamentales estaban referidos a los aspectos patológicos del envejecimiento. La anécdota viene al hilo de lo que será uno de los ejes de mi intervención: la necesaria diferencia entre envejecimiento normal y envejecimiento patológico, así como las intervenciones de promoción de la salud. Pretendemos en primer lugar exponer una revisión sintética de la evolución de la Psicología del Envejecimiento, especialmente en su concepción global y, en segundo lugar, exponer una aproximación al contenido de los programas de enseñanza universitaria de la Psicogerontología, realizado a través del análisis de 30 de ellos en diferentes países europeos. Esta exposición del contenido de los programas nos permitirá realizar un comentario crítico respecto a algunas carencias a la luz de lo expuesto en la revisión teórica.
2. Perspectiva histórica
Psicogerontología, Psicología Gerontológica, Psicología de la Vejez son términos que se utilizan para describir una especialidad de una ciencia multidisciplinar que es la Gerontología. Su objetivo es el estudio de los procesos y estructuras psicológicas que se dan a lo largo de la vida del ser humano (proceso de envejecimiento), el estudio de los fenómenos psicológicos que se dan en la última etapa de la vida (vejez), el estudio de la persona mayor necesitada de atención (anciano) y finalmente el estudio del contexto o entorno psicosocial.
El concepto de Gerontología aparece en 1903 de la mano del sociólogo y biólogo ruso Metchikoff como ciencia para el estudio del envejecimiento, el término de Geriatría aparece en 1907 acuñado por Nascher con su obra "Geriatría, las enfermedades de los ancianos y de su tratamiento" y más tarde el término de Gerontología social aparece en 1914 de la mano de Sthiglitz que la define como una ciencia que se ocupa del hombre como organismo social, que existe en un ambiente social y aceptado por este. Vemos por tanto como en el marco general de la Gerontología van apareciendo progresivamente disciplinas que suponen una especialización de aspectos más concretos.
En relación al desarrollo de la Psicogerontología o Psicología de la Vejez podemos distinguir varios períodos siguiendo los artículos de Forteza, 19931 y Moñivas, 19982:
a) Los inicios
Aunque existen antecedentes sobre el estudio del desarrollo en la vejez: Tetens (1777), Carus (1808) y Quetelet (1835), podemos decir que los primeros trabajos sobre los aspectos psicológicos del envejecimiento pueden situarse en 1922 con el libro de Stanley Hall: "Senectud: la segunda mitad de la vida", los de Thorndike en 1928 "Aprendizaje en el adulto" y 1935 "Intereses del adulto" y los trabajos de Terman en la Universidad de Stanford (1928) y Bühler en la Universidad de Viena (1930).
S. Hall estudia la transición crítica de los últimos años a partir de cuestionarios y observaciones concluyendo que ésta varía considerablemente de una persona a otra. Al igual que en su obra sobre la adolescencia, en la que se hacía necesaria en esta etapa la construcción de un nuevo yo, también la vejez necesita la construcción de un nuevo yo. Thorndike subrayará la mayor lentitud de los mayores en los procesos de aprendizaje. En la Universidad de Stanford se aplican tests de aptitudes perceptivas, motoras y cognitivas a una muestra considerable de sujetos, constatando el declive en los mayores. En la Universidad de Viena, Bühler estudia las distintas fases de la vida incluyendo la edad adulta y la vejez, investigando los hechos más representativos, las experiencias internas de los sujetos, sus deseos, expectativas y actitudes y también las realizaciones y los logros más peculiares.
Si exceptuamos a Hall y Bühler, los primeros autores señalan ya déficits y declives en las personas mayores; el modelo deficitario de la inteligencia se irá imponiendo pues progresivamente. Los estudios transversales que se publican tanto en Europa como en los Estados Unidos sobre la evolución de la inteligencia y diversas aptitudes afianzan el modelo deficitario: pérdidas sistemáticas con el aumento de la edad, deterioro de las funciones, aumento de la dispersión de las puntuaciones con la edad, menor puntuación con la edad en las pruebas de agilidad, etc. Entre los estudios americanos transversales destacar los de Foster y Taylor (1920), Willoughly (1927), Babcok (1930), Miles (1931, 1933) Thorndike y Gallup (1944), Doppelt y Vallace (1955); y entre los estudios realizados fuera de los Estados Unidos destacar los de Kirihara (1934, Japón), Foulds y Raven (1948, Inglaterra), Pacaaud (1953, Francia), Maleci y Montani (1953, Italia), Riegel (1956, Alemania).
b) La constitución de sociedades y centros de investigación
Después de la 2ª Guerra Mundial se constituyen las Instituciones Gerontológicas y los centros de investigación:
- - 1943. Se constituye en la Universidad de Chicago un comité sobre adaptación social y vejez bajo la dirección de Havinghurst en el que se integraran Neugarten, Gutmann, etc. En dicha Universidad se llevará a cabo el estudio de Kansas City (1950) el cual dará lugar más tarde a la teoría de la desvinculación de Cummings y Henry (1961).
- - 1945. Se crea en el seno de la APA la sección Madurez y Vejez.
- - 1946. Aparece el Journal of Gerontology, primera revista gerontológica.
- - 1946. Se crea la Unidad sobre Psicología de la Vejez (Anderson y Birren) en el interior del Instituto Nacional de la Salud de los Estados Unidos.
- - 1950. En la Universidad de Duke en Carolina del Norte se integran una serie de investigadores de primera fila: Pfeiffer, Maddox, Willis, Palmore iniciando estudios de carácter longitudinal.
- - 1950. En la Universidad de Cambridge se funda el Nuffield Institute for Research into the Problems of Aging centrado sobre las aptitudes fisiológicas, sensoriales y psicomotoras.
Los aspectos que más interesan en esta época son:
- - La determinación del ritmo diferente de evolución de las distintas aptitudes.
- - El efecto de variables moduladoras de esta evolución: estado de salud, nivel de educación.
- - Comienza la crítica a los resultados obtenidos mediante estudios transversales y la conveniencia de la utilización de los estudios longitudinales.
Aparece finalmente en 1959 el libro de Birren "Handbook of Aging and the individual", constituyéndose como un libro de referencia para la época sobre la Psicología de la Vejez, estructurado en cuatro partes: fundamentos de la investigación sobre envejecimiento, bases biológicas, escenarios ambientales y funciones o procesos psicológicos.
c) La consolidación y el desarrollo
Las instituciones creadas en la fase anterior van a permitir un reconocimiento académico y social en unas sociedades donde va a evidenciarse el progresivo aumento del envejecimiento de la población. Estas instituciones provistas de grandes recursos humanos y materiales van a seguir investigando con mayor rigor, utilizando preferentemente diseños longitudinales y transversales. Destacaremos algunas señalando los aspectos más relevantes:
- USA. Instituto de Salud Mental en Bethseda, dirigido (Birren, 1963): Las funciones conductuales sólo se ven afectadas cuando está alterado el estado de salud.
- USA. Cornell Study of Occupational Retirement (Scheider, 1971): La desvinculación en la vejez es diferencial. El retiro no ocasiona consecuencias negativas en la salud.
- USA. Universidad de Pensylvania (Briton, 1972): Estudio de la estabilidad de la personalidad y la adaptación en la vejez.
- USA. Estudio longitudinal de Seattle (Schaie, 1983): Estabilidad de la estructura intelectual.
- USA. Baltimore Longitudinal Study of Aging (Costa, McCrae, 1984): Estabilidad en la estructura de la personalidad.
- Holanda (Van Zonneveld, 1981): Los predictores de longevidad: mantenerse trabajando, interés por los periódicos y puntuar alto en las pruebas de memoria, son más fiables que los indicadores fisiológicos utilizados.
- Suecia. Estudio longitudinal de Gotemburgo (Berg, 1980): No se encuentran declives significativos ni en inteligencia ni en memoria hasta la edad de 70 años.
- Alemania. Estudio BOLS.A (Thomae, Lehr, Rudinger, 1964): Se confirma el impacto de la salud, el estatus social y la actividad sobre el funcionamiento cognitivo y sobre las formas de adaptación, así como el aumento de la variabilidad interindividual en paralelo al aumento de la edad.
Progresivamente se publican los resultados de estos estudios longitudinales que se habían iniciado en los años 1950-60, dando otra perspectiva menos pesimista y sombría sobre el proceso de envejecimiento, demostrando el mantenimiento de las capacidades hasta edades avanzadas y explicando los declives que aparecían en los estudios transversales como un efecto debido a las cohortes generacionales y no a la edad. Se ve el envejecimiento como un proceso no uniforme, donde no todas las capacidades inician su declive ni lo hacen al mismo ritmo. Las funciones cognitivas y conductuales sólo aparecen afectadas cuando las funciones biológica están alteradas. Se retoma el interés inicial de Hall y Bühler sobre los procesos normales en la vejez.
Desde la perspectiva psicodinámica Erikson publica su concepción psicosocial sobre los estadios de la vida, situando en la edad adulta como tarea prioritaria la generatividad y en la vejez la integridad
En la actualidad
Pueden observarse varias tendencias respecto a la Psicología del envejecimiento:
d.1 Teorías psicológicas y psicosociales
- - Persistencia en el tiempo de la teoría psicosocial de Erikson desde un punto de vista psicodinámico sobre las tareas a lo largo del ciclo de vida y los planteamientos de la revisión de vida coherentes con este modelo (Butler, 1991).
- - Teoría de la continuidad del yo y la personalidad (Atchley 1991, Costa y Mc Crae, 1993): Estabilidad básica.
- - Desvinculación diferencial: Necesidad de permanecer activo y comprometido con la vida teniendo en cuenta las disminuciones de la edad (Maddox y Campbell, 1985).
- - La estratificación por sexo: mayor pobreza y cargas familiares de la mujer en la vejez (Barusch, 1994).
- - Valoración de las reminiscencias como forma de soslayar la pérdida de la autoestima y la herida narcisista (Salvarezza, 1991).
d.2 Modelos cognitivos
- Los modelos cognitivos inciden en el análisis del comportamiento de los ancianos ya que desde esta perspectiva son las representaciones cognitivas las que determinan y hacen más compresibles y predictibles los comportamientos de los ancianos. Resaltar los siguientes elementos:
- La educación puede abarcar todo el ciclo vital. La post-jubilación puede caracterizarse por el descubrimiento de la propia competencia evolutiva y la optimización de la misma.
- Estímulos innovadores adecuados que provoquen la motivación necesaria para aprender. Programas de habilidades de memoria (Kliegl, Smith y Baltes, 1990) y entrenamiento de la inteligencia fluida (Willis y Nesselroade, 1990).
- Valorar que la inteligencia en la vejez no es menor, sino diferente, fruto de la experiencia (inteligencia cristalizada) y mayor que la de los jóvenes en muchos ámbitos de la vida: sabiduría (Baltes et al., 1991; Smith y Baltes 1990).
- Representación positiva del envejecimiento y del ciclo de vida. Estrategias de afrontamiento.
d.3 El enfoque del ciclo vital
A partir de la década de los setenta, un grupo de investigadores europeos (Baltes, Thomae, etc.) y norteamericanos (Schaie, Willis, Nesselroade, Lipsitt etc.), manifiestan su insatisfacción por el modelo de U invertida (desarrollo en la infancia y adolescencia, estabilidad en la madurez y declive en la vejez), especialmente para las dimensiones psicológicas.
Los procesos de cambio en la edad adulta y vejez no siguen necesariamente unos patrones fijos y determinados al igual que los descritos en la infancia, sino que pueden diferir al menos en la:
- - Multidimensionalidad. Existen diferentes dimensiones que cambian con la edad: órganos corporales, inteligencia, memoria, lenguaje, valores, etc.
- - Multidireccionalidad. Los cambios pueden producirse en cualquier dirección: unos implican crecimiento en términos psicológicos, mientras que otros implican declive y a veces esto se produce simultáneamente.
- - Variabilidad interindividual. Con la edad se produce un incremento de esta heterogeneidad. Los diferentes factores biológicos o sociales no actúan en todas las personas de la misma forma.
- - Temporalidad. El cambio puede producirse en cualquier punto del ciclo vital, tener una duración variable y acabar en cualquier punto de la vida.
Todos los cambios, los pequeños y los de largo alcance, los positivos y los negativos pueden considerarse dentro del proceso de desarrollo. La proporción entre pérdidas y ganancias va cambiando a lo largo del ciclo vital; en la vejez son mayores las pérdidas que las ganancias, aunque cualquier déficit o pérdida lleva en si mismo la capacidad para generar nuevas formas de crecimiento tanto en el nivel individual como en el social. Estas nuevas formas de crecimiento se apoyan en el concepto de plasticidad: las intervenciones sobre individuos con déficits iniciales permiten recuperar sus capacidades en deterioro.
En cuanto a los factores de influencia en el desarrollo distinguen:
- - Influencias normativas relacionadas con la edad. No solamente biológicas sino también sociales (competencias asociadas a la edad). Son responsables de los grandes rasgos similares para todas las personas.
- - Influencias normativas relacionadas con la historia. Los cambios culturales debidos al progreso técnico, los conflictos, etc. Son responsables de los rasgos comunes de las personas de una generación.
- - Influencias no normativas. Se refieren a factores biológicos o sociales que afectan a personas concretas en un momento dado de su vida, son seguir patrones fijos o generales para la población.
Estos factores de influencia no tienen la misma intensidad en cada una de las etapas. En la infancia los más relevantes son los normativos relacionados con la edad; a partir de la adolescencia, esta regularidad de los cambios relacionados con la edad se perdería, estando más presentes los factores relacionados con la historia, con el contexto y los no normativos. La vejez sería la etapa donde la acumulación de diversas influencias generaría más diferencias individuales. La evolución humana aparecería como un proceso complejo de múltiples influencias en el que sería posible observar en cada etapa:
- - Diferencias intra individuales.
- - Diferencias inter individuales.
- - Concurrencia de ganancias y pérdidas.
La Perspectiva del Ciclo Vital permitiría tener una visión más optimista respecto al desarrollo especialmente en la adultez y la vejez, es decir contemplar estas etapas también con crecimiento, ganancias y desarrollo. Uno de los conceptos de la perspectiva del ciclo vital derivados de este enfoque es el del envejecimiento con éxito, relacionado con la capacidad desde los factores psicosociales de influir favorablemente en el proceso de envejecimiento.
Como conclusión podemos observar en la actualidad:
- - El abandono de la búsqueda de teorías generales sobre el envejecimiento en beneficio de modelos más diferenciales.
- - El abandono del interés en descubrir diferencias entre edades en beneficio de los cambios ocurridos en los individuos a lo largo del tiempo.
- - Interés en desvelar la influencia de los factores ambientales, físicos y sociales en el anciano.
- - Interés por la intervención, el cambio de conductas y actitudes y el desarrollo de habilidades y destrezas.
En cuanto a los centros de influencia destacar, entre otros muchos, la Universidad de West Virginia (USA) y el Instituto para el desarrollo humano Max Planck en Berlín y Munich (Alemania).
3) Los programas de enseñanza
El reto de los programas de formación en Psicogerontología es el dar un conocimiento global sobre el envejecimiento desde una perspectiva multidisciplinar y un conocimiento específico sobre los aspectos psicológicos del envejecimiento, diferenciando lo que es el envejecimiento normal que afecta a la mayoría de la población mayor (70-75%) y lo que es envejecimiento patológico (20-25%).
Deben por una parte ofrecer una marco teórico global que permita entender la vejez como un proceso normal, no como una enfermedad o como un proceso de declive fatal e irremediable, teniendo como objetivo general optimizar el proceso de adaptación al envejecimiento tanto con intervenciones de promoción de la salud y del bienestar globales como sobre las necesidades del propio sujeto mayor y las de su entorno familiar y social.
Pero por otra parte y, en relación a los aspectos patológicos del envejecimiento, han de responder a la formación de unos profesionales que, en la medida que atiendan a personas mayores con déficits o patologías funcionales, cognitivas, mentales o sociales, van a necesitar una mayor especialización clínica, tanto en las técnicas de evaluación como en las intervenciones terapéuticas respecto a estos déficits y patologías.
En relación al desarrollo de estos objetivos se han analizado 30 programas de formación correspondientes a diversos países europeos: España, Francia, Portugal, Italia y Alemania. Los programas se seleccionaron utilizando dos criterios: 1) Programas universitarios de 3er. Ciclo Universitario: postgrados, másters o doctorados y 2) Programas que definieran, a través de su título, un contenido explícito y primordial referente a los temas de Psicogerontología, Psicología del Envejecimiento, Psicología gerontológica.
No se han analizado por lo tanto aquellos programas que tuvieran como título Gerontología, Gerontología Social, Geriatría, Neuropsicología, a pesar de que muchos de ellos estaban organizados por Facultades de Psicología, ya que su temática solía ser mucho más amplia.
En el análisis de los programas se clasificaron las unidades didácticas en bloques temáticos, cuyo resultado se expone en la tabla 1. Las cifras están dadas en porcentajes y corresponden a la frecuencia observada en cada país respecto a los temas de sus propios programas. En la columna final se indica el porcentaje de frecuencia global de todos los países sobre el conjunto global de los temas presentes en todos ellos. Estas cifras tienen un significado relativo, ya que para ser exactos hubiera sido necesario realizar el cómputo de horas de cada tema y en cada programa, cosa difícil ya que esta información no figura en todos los programas. Por otra parte no todos los programas realizan una exposición pormenorizada de los temas. A pesar de estas dificultades, los datos si pueden representar una cierta aproximación a la distribución de los contenidos. Se subrayan los bloques temáticos de los programas de cada país que tienen una frecuencia mayor.
Tabla 1: Aproximación al contenido de los Programas de Psicogerontología en Europa
* Los porcentajes más altos en cada bloque están subrayados.
El bloque Introductorio hace referencia a los conceptos generales, a los conceptos de cada disciplina y a las teorías globales sobre el envejecimiento. Destaca en esta unidad la frecuencia del concepto de gerontología clínica y de las teorizaciones psicoanalíticas en los programas franceses que darán una tónica general a sus programas. En el resto de países predomina el eclecticismo. El porcentaje global de estos temas es del 7,8%
En el bloque de Procesos físicos destaca el postgrado alemán, ya que tiene un bloque específico dedicado a la geriatría. Los temas más habituales son los que se refieren al envejecimiento biológico, a las diversas patologías y enfermedades, a la prevención de la salud y a las discapacidades. El porcentaje global de estos temas es del 14,7%, el tercero en importancia.
El bloque de Procesos cognitivos es el segundo en importancia por la reiteración de los temas, con un porcentaje global del 16,7%. Es preciso tener en cuenta que se han incluido en este apartado todos los temas referentes a las demencias. Los otros temas habituales son los procesos cognitivos normales, tanto globales como específicos, la visión neuropsicológica y las técnicas de evaluación y la estimulación cognitiva. En los programas italianos y españoles estos temas tienen una gran repercusión. Cabe subrayar la presencia en todos los programas de los conocimientos de la Neuropsicología.
El bloque de Personalidad hace referencia a los temas de la identidad y de los cambios, la adaptación a las pérdidas personales y sociales, los estilos de vida y de afrontamiento, el desarrollo afectivo, la sexualidad y el afrontamiento de la muerte. A pesar de ser un aspecto intrínsicamente psicológico el porcentaje global, 7,4%, es menor respecto a otros temas. Los programas españoles dan más importancia a este apartado.
El bloque de Psicopatología es el que tiene un índice de referencias mayor, un 22,1%. En él se incluyen los diferentes trastornos psicopatológicos, excepto las demencias, las exploraciones clínicas y las intervenciones terapéuticas. Prácticamente está muy presente en los programas de todos los países, excepto en España, donde su desarrollo es significativamente menor, por el contrario en Francia algunos postgrados de psicogerontología llevan la etiqueta "clínica" para subrayar la orientación. La mayor relevancia de este apartado en Portugal está relacionada con el hecho de que dos de su postgrados se imparten desde la Facultad de Medicina.
El bloque de Desarrollo Social tiene una mayor presencia en los programas españoles y alemanes. Los temas que incluye son los de desarrollo e integración social, familia y tiempo libre. El porcentaje global es del 6,7%.
En el bloque del Marco Social y recursos, sobresalen los temas de los diversos recursos socio-sanitarios, las políticas sociales hacia el envejecimiento, los temas jurídicos y de derechos, los familiares cuidadores y el maltrato. En los programas franceses, alemanes y españoles, están más presentes. Es el cuarto porcentaje global en importancia, un 11,6%.
El bloque temático de los Programas educativos incluye aquellas actividades educativas y recreativas dirigidas a las personas mayores. Sorprende su poca relevancia global un 2,2% en el análisis presentado, aunque conocemos que las universidades alemanas de Kassel, de Osnabru!ck-Vechta, de Erlangen-Nuremberg y de Heidelberg tienen programas educativos gerontológicos desarrollados. Están más presentes en España y Portugal tiene un postgrado específico sobre el tema.
En cuanto a la Situación terminal del anciano y los cuidados paliativos, el porcentaje global es pequeño: 1,5%. Sobresale Italia con un postgrado específico sobre el tema.
En el capítulo de Prácticas y Proyectos, prácticamente todos los postgrados tienen estructuradas unas prácticas y unos proyectos de investigación o intervención que los estudiantes tienen que realizar. Asimismo la estadística y las metodologías de investigación están muy presentes. El porcentaje global es del 5,3%.
En relación a estos datos pueden realizarse los siguientes comentarios:
Los cuatro capítulos más relevantes: procesos físicos, procesos cognitivos, psicopatología y marco social y recursos, sin duda hacen referencia a temas relevantes en el envejecimiento y tienen como objetivo tanto las exploraciones y diagnósticos de la situación, las intervenciones terapéuticas y rehabilitadoras y la adscripción de recursos sociales y sanitarios.
Encontramos a faltar unas referencias y distinciones más claras y explícitas sobre lo que es envejecimiento normal y lo que es envejecimiento patológico.
En relación a los temas de personalidad y de forma específica respecto a las pérdidas personales y sociales encontramos a faltar una mayor frecuencia de los temas de estilos y actitudes de afrontamiento que tienen a nuestro entender una gran importancia.
Creemos que todo el capítulo de intervención educativa está infravalorado, tanto en relación a los programas de prevención de la salud, como a los de estilos de vida saludable, a los programas formativos y de aprendizaje y a los cursos y programas recreativos y /o de cultivo de las aficiones personales.
El contenido de los programas viene sin duda determinado por diversos condicionantes. Entre ellos cabría destacar: la demanda preexistente en el marco social, la concepción social que se tiene del envejecimiento, el contenido de la formación a nivel de licenciatura que se da en cada país, los profesionales a los cuáles va dirigido el programa y la propia orientación y disciplina del Centro Universitario. En relación a este último aspecto presentamos en la tabla 2 un resumen de los ámbitos académicos de los centros que imparten los programas de Psicogerontología.
Tabla 2: Ámbito Educativo de los Centros Universitarios con Programas de Psicogerontología
Respecto a esta distribución podríamos decir que las Facultades de Medicina tienden a poner el acento en los temas de las patologías y enfermedades, mientras que las Facultades de Psicología tienden a poner el acento en los más aspectos psicológicos y en aquellas patologías con etiología no orgánica, excepto para el tema de las demencias.
Ya sea desde las Facultades de Medicina, Psicología, Ciencias Sociales o Ciencias de la Educación es importante que los Programas de Psicogerontología expliciten algo que es característico de la intervención gerontológica, realizada desde cualquier ámbito o profesión: la necesaria y conveniente multi e interdisciplinariedad.
4) Funciones y Programas de la intervención psicológica con mayores
Quisiera terminar citando algunos aspectos de la Declaración del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid sobre la Psicología del envejecimiento con motivo de la II Asamblea Mundial sobre envejecimiento (Madrid, Abril 2002) convocada por la ONU, en relación a las directivas prioritarias en el ámbito psicológico, a las funciones del psicólogo y a los programas de intervención.
a) Directivas prioritarias
1. El desarrollo para un mundo que envejece. Los determinantes psicológicos del envejecimiento activo y productivo
- Envejecimiento activo. OMS (2002): Proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad para mejorar la calidad de vida a medida que se envejece, que permita que las personas desarrollen su potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de toda la vida y participen conforme a sus necesidades, deseos y capacidades.
- Envejecimiento con éxito (Baltes, 1990): Duración de la vida, salud mental, eficacia cognitiva, competencia social, productividad, control personal, satisfacción.
2. Fomentar la salud y el bienestar de las personas mayores. La psicología de los mayores
- Psicología clínica: Sistemas de evaluación y programas de intervención en relación a los problemas comportamentales y psicológicos de los mayores (Woods, 1999, Edelstein, 2000). Trastornos cognitivos, afectivos, funcionales y de salud.
- Salud y prevención de riesgos: Identificación de factores de riesgo conductuales y psicológicos del envejecimiento patológico.
- Sistemas de apoyo formal e informal, en la asistencia.
3. Asegurar ambientes facilitadores y de apoyo. Las interacciones persona / entorno
Entornos facilitadores y de apoyo:
- a. Fomento del envejecimiento "in situ", de la vida independiente y la atención accesible.
- b. Prevenir cualquier tipo de maltrato y /o violencia.
- c. Promoción de una visión positiva del envejecimiento.
Evaluación y mejora de los contextos gerontológicos: Hogares, Centros de Día, Residencias, elevando el grado de satisfacción ambiental, bienestar y calidad de vida.
b) Funciones de los Psicólogos especializados en Mayores
Tabla 3: Principales funciones de los psicólogos especializados en mayores
c) Programas de intervención psicológica en el envejecimiento
Tabla 4: Programas de intervención psicológica en los campos del envejecimiento, la edad y las Personas mayores
Notas
1 Forteza, J. A. (1993). Aproximación histórica a la Psicogerontología. Investigaciones Psicológicas, 12, 35-55
2 Moñivas, A. (1998). Representaciones de la vejez (modelos de disminución y crecimiento). Anales de Psicología, 14 (1),13-25