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Número 30 - Marzo 2013

Editorial

Virginia Viguera
virginiaviguera@gmail.com - tiempo@psicomundo.com

Tiempos agitados son los que nos  toca transitar.
Los Adultos Mayores de este Siglo XXI, la era del Envejecimiento como lo llaman algunos, están llamados a demandar, participar, delinear nuevas conductas, recorrer un camino inédito y lo que es más importante aportar su experiencia a las generaciones que los siguen. .
Algunos definen a este camino como problemático queriendo “culpar” casi a los mayores de un desatino por su mayor longevidad.
Que esto de deambular por la vida por casi 30 años mas de los esperado, consumiendo sin redituar, cobrando jubilaciones y pensiones, queriendo continuar con el desarrollo de sus vidas y accediendo a la educación y la cultura, cambiando el modelo de envejecer y festejando cumpleaños y mas cumpleaños,  sin duda deviene en un problema, pero para los que debieron haber previsto que la ciencia y la tecnología producían adelantos suficientes para lograr una mayor esperanza de vida .  Estos sectores que se encuentran con que sus finanzas tambalean.
 “Hay que marcharse a tiempo”  escribió un periodista en una malograda sátira sobre el tema.  También el Ministro de Finanzas de Japón opinó en contra de la longevidad,  Cuidado con esos lemas a favor de los más lindos, los más jóvenes, los más sanos, los más aptos, los más inteligentes.
 
A los Adultos Mayores y a los viejos les toca el turno de vivir y disfrutar del tiempo libre logrado después de muchos años de trabajo.
Envejecer es un privilegio. Un triunfo de la vida y de la ciencia.
 Es hora de que los Gobiernos y las Instituciones que correspondan, los administradores de las cajas de Jubilaciones,  tomen los recaudos para que los viejos disfruten esta etapa de su vida satisfactoriamente con bienestar, que es decir salud.    

Decíamos al comenzar que nos toca transitar tiempos agitados. La violencia asusta , la pobreza se extiende, la guerra se ha puesto en posibilidad .
 Y si, la sociedad toda deberá respetarse más, y respetar el medio ambiente, y respetar a los niños y respetar a los viejos y respetar a los diferentes. Un tiempo en que se restituya la solidaridad como ingrediente básico de la buena convivencia, y que nos acerquemos cada vez más a la utopía que siempre estuvo en nuestro horizonte: una sociedad más justa, sin inequidades, en Paz.

Estamos poniendo on-line el Nº 30 de Revista Tiempo y partiendo de los siempre  merecidos saludos y agradecimientos a todos los colaboradores, anunciamos que desde el mes de mayo recibiremos los trabajos para publicar en el Nº 31. Participamos finalmente que el 5to Congreso Iberoamericano  de Psicgerontologia se realizará en la ciudad de Puebla, Méjico, entre los dias 11 y 13 de diciembre de 2013.Ver informes en www.vcongresoiapg.com.mex

Ultimo momento: ya terminado el Editorial y enviados los trabajos de este N| 30, nos azota en La ciudad de La Plata y en zonas de la Capital Federal un insólito fenomeno climático que nos toca vivir a todos, unos más otros menos . Tomando las características de catástrofe y sobre el dolor, el miedo, la muerte , las perdidas, el desamparo, se visualizan las ineficiencias y la falta absoluta de previsión  de los gobiernos y por suerte contraponiéndose con ello, las mejores muestras de solidaridad y asistencia de la gente. Y si lo agrego en este Editorial es porque precisamente las estadísticas tomadas con las muertes , consecuencias de este desastre, muestran un marcado predominio de viejos. Esto agrega una preocupación más a las que surgen de los interrogantes acerca de las causas y consecuencias del hecho tan doloroso. Sin duda son más vulnerables los mayores, algunos con dificultades físicas o de movilidad, otros en soledad o con pocas posibilidades de pedir ayuda, otros talvez porque al ser un hecho insólito en cuanto a la intensidad, esperaban que se solucionara rápido. Pero también no es fácil, para ellos. salir nadando ni subir al techo, ni siquiera sentarse en algún lugar alto. Habrá que pensar en incorporarle a los Mayores, algún recurso para pedir ayuda como la teleasistencia o armar redes que actúen como sostén. El peligro de la hipotermia o de una neumonía por estar mojados , los acecha. Las posibles caídas con el  piso mojado, no son menos riesgosas pero el sentirse indefensos frente a la situación tan trágica los vulnera rápidamente. En cualquiera de los casos la sociedad toda pero sin duda en primer lugar los gobiernos deberán plantearse como cuidar mejor a nuestros Adultos Mayores y viejos. 

Un afectuoso y  cordial saludo para todos. Gracias. Virginia

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